Audiencia popular rechaza privatización de Costa Salguero y Punta Carrasco

Ley busca reeditar el espíritu elitista de Puerto Madero y niega la historia de Costanera Norte


por Marta Gordillo


Foto Télam


El rotundo rechazo de los ciudadanos porteños al proyecto del Gobierno de la Ciudad de privatización de Costa Salguero y Punta Carrasco en Costanera Norte, expresado en las jornadas de la audiencia pública que comenzó en la Legislatura el 27 de noviembre pasado y finalizará el 27 de enero próximo, se transformó ya en un hecho histórico sin precedentes por la alta participación, más de 7 mil inscriptos, y por la masiva defensa del acceso libre al río.


Algunos de los relatos de los participantes revelan aspectos de la historia de Costanera Norte desconocidos por las nuevas generaciones, como los años en que esa franja de la ciudad era un lugar de esparcimiento y paseo, donde muchos vecinos aprendieron a nadar, pasaban el día entre familiares y amigos, y descansaban bajo el sol recostados en la arena.

Bailando en el río 1904 Colección privada


Cuestiones ambientales, ecológicas, sociales, culturales, patrimoniales, de denuncia de negocios inmobiliarios, son los aspectos que habitantes de los barrios, estudiantes, docentes, profesionales, trabajadores de distintas ramas y oficios, académicos, artistas, argumentan para manifestar su oposición a la normativa que lleva la firma del Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, entre otras rúbricas.


Con un 97 por ciento en contra, lo que está en cuestión es esa ley votada sobre tablas y sin tratamiento previo en comisiones, aprobada durante la última sesión legislativa de 2019 que intenta poner en venta los terrenos de Punta Carrasco y Costa Salguero en la Costanera Norte.


El nivel de atropello con que se concibió esta ley llevó a que sea judicializada y que haya una cautelar que impide al gobierno porteño disponer de esos predios.


Es un tajante “no” a la construcción de un barrio náutico privado que replica la misma idea de exclusividad para unos pocos que motivó la construcción de Puerto Madero en los ’80.


La Audiencia no tiene carácter vinculante, pero los expositores apelan, en la mayoría de las intervenciones, a que los legisladores atiendan el reclamo de los vecinos.


“En nombre del Colectivo de Arquitectas por la Defensa de las tierras públicas y apelando a la Constitución de la Ciudad y al más profundo sentido de solidaridad con las generaciones futuras, solicito el archivo de este proyecto de Ley y la preservación de la totalidad de las tierras para la construcción de un parque público para el disfrute de todes”, expresó la arquitecta Liliana Pistarelli, integrante del Colectivo, durante su intervención en la Audiencia, sintetizando a la vez una tras otra de las cientos de exposiciones.



Bañistas en Costanera Norte, en el balneario Saint-Tropez, circa 1967.


También el decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Juan Carlos Reboreda, expresó como orador en la Audiencia que “el Consejo Directivo de la Facultad me encomendó que transmitiera la resolución, que se aprobó el 2 de noviembre por unanimidad, de rechazar la venta de los predios de Costa Salguero y Punta Carrasco y solicitar a las autoridades de la CABA la creación de un gran parque público”.


Esa ley, además de todos los aspectos negativos que mencionan los expositores, tiene una cuestión de base que la vuelve ilegítima: vulnera la Constitución de la Ciudad en su artículo 8 cuando plantea que los "espacios que forman parte del entorno ribereño son públicos y de libre acceso y circulación".


A la vez, el Plan Urbano Ambiental establece en su artículo 9° que se debe "destinar a uso público los predios de dominio estatal que se desafecten en las riberas".


Punta Carrasco y Costa Salguero se encuentran muy próximos al Aeroparque Jorge Newbery y se extienden a lo largo de un kilómetro y medio frente al Río de la Plata donde ocupan poco más de 110 mil y 185 mil metros cuadrados respectivamente.


La iniciativa del gobierno porteño de venta de las tierras públicas y rezonificación de esos predios para construir edificios tiene tantas aristas cuestionadas que generó un debate histórico en la ciudad de Buenos Aires, con una Audiencia Pública que se convirtió en la más larga de la historia ya que tuvo que desdoblarse en 29 jornadas por la cantidad de inscriptos.


La arquitecta e historiadora Rosa Aboy, del Colectivo de Arquitectas, recordó durante su exposición en una de las primeras jornadas de la Audiencia, que la Costanera Norte surgió como espacio público en la década de 1920 y que desde entonces ”forma parte de la memoria, de la identidad de la población y de sus derechos urbanos al ambiente, al horizonte, al río, a la recreación”.


El proyecto de Costanera Norte comenzó en 1924 con la idea de extender la zona de los Bosques de Palermo. En 1938 se inauguró la Avenida Costanera Norte, al finalizar los rellenos de tierras ganados al río y tierras de las excavaciones del túnel de la línea B de subterráneos.


Para ese entonces, en que la pesca era la principal actividad en esa zona, ya la Costanera Sur era una gran atracción para los porteños, desde 1918 en que se inauguró el Balneario Municipal, luego la avenida y más tarde el murallón, las escaleras al río y la pérgola semicircular.


Costanera sur 1941 Foto AGN


Más tarde, “durante los años en que la sociedad argentina fue la más equitativa de América Latina todos los sectores de la sociedad disfrutaban de la vista del río marrón, de los paseos, de la pesca y de los llamados carritos”, añadió Aboy.


Es en los años ’40 cuando la Costanera Norte se termina de configurar como un espacio de pleno acceso y recreación.


La especialista Alicia Novick cuenta en “El espejo y la memoria: un siglo de proyectos para la Costanera de Buenos Aires” que en 1947, se inauguró “conjuntamente con el Aeroparque y el Hidropuerto un complejo recreativo-funcional que agrupaba tres piletas (dos externas y una interna), y grandes espigones con restaurantes y confiterías, proyectados por el Ministerio de Obras Públicas”.


Y agrega que las nuevas instalaciones y el veredón “se incorporaron paulatinamente a los paseos dominicales de los porteños durante los años cincuenta”, donde continuaba siendo la pesca una de las actividades preferidas de muchos jóvenes durante los fines de semana.


Dos edificaciones sobresalían a los costados de la Avenida Costanera; además del Aeroparque, estaba el Club de Pescadores con su extenso espigón, inaugurado en 1903. Fueron los mismos socios quienes repararon el viejo muelle de los Franceses que había quedado abandonado. El lugar fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2000.


Foto Télam


Los tres espigones que se construyeron se convirtieron en un centro de atracción y desarrollo para los pescadores, un lugar de acceso libre y gratuito, un lugar ideal.


A fines de los ’60 y comienzos de los ’70 se realizaron rellenos con escombros frente a los pabellones de la Ciudad Universitaria, de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, pero esas obras se paralizaron durante la dictadura militar y creció en esa zona vegetación silvestre.

Luego se depositaron allí los escombros de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), desarrollándose un hábitat propicio para el crecimiento de distintas especies de plantas y animales vertebrados terrestres, que dio lugar a la creación de la Reserva Ecológica de Costanera Norte, junto al Parque de a Memoria que se inauguró en 2012 .


Vendrán los años 70, década en que comenzaron “las concesiones que fueron modificando los hábitos y la proximidad de los vecinos al Rio”, señaló Aboy quien en otro pasaje de su intervención, destacó que “por las concesiones, hemos perdido la memoria de nuestra relación con el río, muchos por pertenecer a generaciones jóvenes, otros por el tiempo transcurrido”.


“La última de esas concesiones, otorgada en la década de 1990, por 30 años, vence en 2021”, precisó.


Por su parte, Novick cuenta, al referirse al período de las privatizaciones, que igual que en Costanera Sur, en Costanera Norte “emergieron nuevos actores privados que fueron ocupando en concesión las tierras públicas. En 1979 un proyecto al ministerio de Defensa, proponía el ‘Parque de la Independencia’, una suerte de club privado, con piletas, club de golf, hoteles y equipamientos de prestigio, que anticiparon las futuras concesiones”.


“Costa Salguero y Punta Carrasco fueron configurando en piezas sueltas, el ‘club’ propuesto en 1979”, añadió.


.En tanto, Aboy aseguró en la Audiencia que “la Ley en tratamiento daría normativa a esas tierras públicas, que se pretende vender para construir una doble barrera de edificios (que no son torres) sino cajas prismáticas de 10 pisos, no del lado de la ciudad, como sucede en Montevideo sino del lado del río”.


“Es decir, -continuó- para que quede claro, los edificios estarían entre la Avenida Costanera y el Río de la Plata, como una pared que clausuraría la posibilidad de una relación franca desde el punto de vista de los usos y de las vistas con nuestro río, afectando fundamentalmente a los sectores trabajadores y medios para quienes el contacto con la naturaleza tiene lugar, primordialmente en los parques públicos”.


A su vez, la arquitecta Pistarelli, expresó en su exposición “una profunda indignación e incredulidad ante la agudización de las desigualdades y desprecio por el medio ambiente que se propone en la Ley”.


Dijo que los terrenos de Punta Carrasco y Costa Salguero “son las últimas franjas de tierras que quedan disponibles para que Buenos Aires pueda tener un parque público sobre el horizonte del Río de la Plata, que es lo que establece la Constitución”.


Pistarelli formuló una serie de preguntas: “¿Cómo es posible que se esté pensando en construir un telón de edificios que nos tapen el horizonte y el río y lo conviertan en uso privado para disfrute de unos pocos, cuando lo que queremos es una ciudad inclusiva donde todas y todos podamos participar y disfrutar de la naturaleza?”


“¿Cómo es posible que se haya avanzado con este proyecto de Ley sin la presentación del Estudio de Impacto Ambiental Previo (Ley General de Ambiente 25675), sin el informe Técnico de ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil), que emitió un dictamen desfavorable el 25/11/20 por la cercanía del emprendimiento inmobiliario al aeropuerto Jorge Newbery y sin el informe de AySA, que al tratarse de una obra de alto impacto ambiental requiere de estudios técnicos muy específicos?”


“¿Cómo es posible que se haya avanzado con este proyecto incumpliendo también el Plan Urbano Ambienta (PUA) que establece resolver el acceso franco de la población a la ribera del Río de la Plata, promover la conectividad de los nuevos parques de Puerto Madero, Reserva Ecológica y Costanera Norte con el resto de la ciudad y preservar con carácter de “patrimonio natural” e impulsar el uso público de los tramos costeros que aún conserven características naturales?”


“¿Cómo es posible que sigan convirtiendo todos los espacios públicos en negocios inmobiliarios privados? “


En tanto, cuando finalice la Audiencia, el 27 de enero próximo, el proyecto será debatido en una segunda lectura en la Legislatura. La fuerza colectiva que se expresa en las jornadas que movilizó a los habitantes de la ciudad, apuesta a poder torcer una decisión elaborada de espaldas a los ciudadanos y desde el espíritu del enriquecimiento ilimitado de los inversores inmobiliarios.