¿Cómo soportar tanta violencia?

En el Día Internacional de la Visibilidad Trans revelan las atrocidades de un mundo excluyente


por Marta Gordillo

Con un 90 por ciento de la población travesti trans en situación de prostitución, con una ley de cupo laboral que no se cumple, con un promedio de vida de 35/40 años, con crímenes de odio y travesticidios sociales que rondan los 120 por año, y con una fuerte exclusión y estigmatización, el colectivo travesti trans conmemora este 31 de marzo el Día de la Visibilidad Trans.


Asimismo, esta fecha está atravesada por la desaparición de Tehuel, el varón trans que se lo vio por última vez hace poco más de dos semanas en la localidad de Alejandro Korn y de quien no se tienen rastros luego de que fue a una entrevista laboral; mientras una gran movilización de vecinos, organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos reclama “aparición con vida”.



“La identidad travesti tiene que salir definitivamente de las calles, y para poder salir nosotras necesitamos el acompañamiento del Estado, que el Estado tenga perspectiva de género, que la justicia tenga perspectiva de género, porque la justicia nunca nos acompañó, la justicia junto con las fuerzas de seguridad históricamente nos persiguieron y nos siguen persiguiendo”.


Así se expresó Marcela Tobaldi, de la Asociación La Rosa Naranja del colectivo travesti trans, durante una entrevista con Vertientes del Sur al analizar la importancia de esta jornada como una tribuna más para concientizar sobre la situación y los derechos de las identidades trans.


Por eso se conmemora esta fecha desde 2009, para alzar la voz, para ser vistas y escuchadas, para que la sociedad y el mismo colectivo comprenda la dimensión de la barbarie que recae sobre ellas, para comprender la necesidad de cambiar las condiciones de vida y dejar de ser estigmatizadas y arrojadas a las márgenes de la estructura social.


Una jornada que se enmarca en la situación de pandemia que “le hizo mucho daño a todo el mundo y en particular al colectivo travesti trans, ya que uno de los lugares donde habitan es la calle, y las calles estuvieron vacías durante 2020“, dijo Tobaldi.


Florencia Guimaraes, otra referente del movimiento e integrante de Furia Trava de la Matanza, expresó a Vertientes del Sur otro de los efectos de la pandemia sobre la población travesti trans “ya que se vio más vulnerada que nunca, y esto tiene que ver con la violencia institucional, policial, la persecución a compañeras en situación de prostitución, la situación habitacional”.


“Si bien nunca hubo acceso a la vivienda -añadió- ahora está muy difícil debido a que muchas compañeras fueron desalojadas de los hoteles porque no pudieron pagar sus habitaciones debido al contexto de pandemia”.


En la pelea que viene dando el colectivo travesti trans por la conquista de derechos, donde la ley de Identidad de Género y de Cupo Laboral marcaron un hito, el tema del acceso al trabajo sigue siendo acuciante y con un reclamo constante por su aplicación efectiva.


En este sentido, Tobaldi señaló que en estos momentos tienen “una fuerte lucha por el cupo laboral travesti trans a nivel nacional, para nosotras el trabajo es el eje fundamental para la vida, como para cualquier persona porque te da derechos plenos”.


“Nosotras queremos que todas las compañeras puedan acceder y tener un empleo digno. ¿Por qué el Estado Nacional tiene que ser heterosexual? Tenemos derechos de estar en distintos ministerios , en la justicia”, expresó Tobaldi.


En tanto, para la referente de La Rosa Naranja el contraste entre un trabajo en blanco o changas en negro, y estar en situación de prostitución es abismal: “Un 90 por ciento de compañeras travesti trans ejercen la prostitución, y esto es un hecho político, significa que a nosotras nos criminalizaron, nos estigmatizaron y nos perpetuaron en el ejercicio de la prostitución”.


A su vez, Guimaraes, corroboró la cifra y precisó que Argentina se encuentra en los mismos niveles que el resto de Latinoamérica y Estados Unidos al referir que la población de “feminidades travestis y trans está en un 90 por ciento en situación de prostitución”.


Recordó que en el resto de América no hay ley de cupo laboral travesti trans

y que si bien “en Argentina la tenemos desde el 2015 recién fue reglamentada cuando finalizaba su mandato (la ex gobernadora bonaerense) María Eugenia Vidal después de 4 años de no escuchar a las organizaciones”.


La dirigente de Furia Trava precisó que “la ley no se termina de implementar, no se cumple, es de difícil acceso a la información, y la información es un derecho humano”.


En este sentido, dijo: “Nosotros hacemos un llamado a los Estados a que realicen una mayor difusión de los derechos que tenemos como población, pero no solo para nosotras y los varones trans , sino para toda la población en general para que conozcan que existe la ley de perspectiva de género”.


“Para que toda la sociedad -enfatizó- pueda entender que si estamos en una esquina arrojadas en una zona roja, como dicen, es porque hay un montón de cuestiones que no llegan a muchos lugares, hay que visibilizara todo esto para romper con el estigma”.


Ambas referentes marcaron la expectativa de vida en 35/40 años para la población travesti trans, en tanto Guimaraes añadió que “la realidad de nuestras compañeras travesti es que la mayoría muere entre veintipico y treinta, y hablamos de los travesticidios sociales y de los crímenes de odio”.


En los tres meses que van de 2021 “hay 12 compañeras muertas; está el caso de una muy jovencita asesinada Fabiola en Formosa, y 11 travesticidios”, dijo.


En tanto el informe estadístico de la organización La Rosa Naranja referido al 2020 destaca que hubo 10 crímenes de odio contra personas travesti trans, 97 travesticidios sociales evitables y un varón transexual.


Tobaldi señaló que esos 97 travesticidios eran evitables porque tienen que ver con la edad de fallecimiento, con enfermedades, por no tener accceso a los servicios de salud, por estar en situación de prostitución toda su vida, porque tuvo que consumir sustancias para poder estar parada y soportar 20 hombres en una noche, porque tuvo que pasar hambre, frío y vivir en la calle, porque tuvo que soportar maltrato.


“Son muchos los factores que hacen que tengamos ese promedio de vida, y además el travesticidio social es la exclusión, es la estigmatización, nos detestan, hay mucho odio, y el odio brotó.”, dijo Tobaldi.


En este marco, Guimaraes destacó la necesidad de que el Estado ponga el foco ahí, “y lo está poniendo, hay una decisión política, la valoramos y tenemos compañeras en espacios de decisión. Pero la realidad es que son urgencias que hay que abordarlas inmediatamente, el hambre, el riesgo de muerte”.


Finalmente enumeró aspectos esenciales que son verdaderas barreras como “la violencia institucional, las instituciones médicas que no conocen nuestros cuerpos , el sistema médico binario que es expulsivo, no se cumple el artículo 11 de la Ley de Identidad Género de acceso integral a la salud, violan la ley, nos tratan con un nombre que no condice con nuestro género”.