Magia y huellas del carnaval porteño

Los distintos lugares por donde transcurren y transcurrieron los festejos del carnaval quedarán señalizados a partir de la aprobación de un proyecto de ley que está en debate en la Legislatura porteña y que ahonda en el conocimiento de ese Buenos Aires festivo, artístico y popular .


por Marta Gordillo


La iniciativa propone instalar placas fileteadas en 147 espacios de la ciudad, plazas, parques, esquinas, paredes, centros barriales, identificando las características y el hacer de cada uno de estas expresiones artísticas y sociales.


“Queremos que la historia carnavalera de Buenos Aires esté presente, a la vista de todxs, ahí, donde le corresponde, en la calle, disponible para que cualquiera se la encuentre al pasar”, expresa uno de los fundamentos del proyecto, que se encuentra a la espera de ser aprobado.



La idea del proyecto, que fue pensado y acordado por las agrupaciones de carnaval durante la pandemia y presentado por legisladores del Frente de Todos en junio pasado es “que se vea la magnitud que tiene el carnaval de Buenos Aires”, precisó a Vertientes del Sur, Luciana Vainer, integrante de la murga Lxs Quitapenas e impulsora de la propuesta.


Precisó además que “presentamos el proyecto para que cada uno de estos sitios esté protegido como patrimonio cultural inmaterial de la ciudad”.


Cada una de las placas cuenta qué es ese sitio, si es un lugar de ensayo o se realiza un corso, y tiene un código QR para poder ingresar a la página web huellasdecarnaval.ar y acceder a un mapa con cada uno de estos sitios con la información específica.



Junto a la iniciativa de la colocación de placas se realizará la reconstrucción de los sitios históricos dando cuenta de lugares como aquel donde se escribió tal canción, donde se realizaron los primeros corsos, de donde salieron tales o cuales agrupaciones, donde nació aquella mujer que fuera de las primeras murgueras, aquel lugar donde se fusionó el candombe con la murga, o la milonga con la murga, los lugares donde ensayaron agrupaciones que hoy no existen.


Agrupaciones del carnaval, patrimonio cultural y social


Las murgas son la expresión artística y popular del carnaval al tiempo que tienen una función social que advierte y acciona ante la necesidad que la atraviesa, “construimos cuestiones sociales enormes a la intemperie”, define Rubén ‘el Gallego’ Espiño, de la murga Atrevidos por Costumbre, de Palermo, durante una charla con Vertientes del Sur al destacar que las agrupaciones no tienen sedes ni clubes, y que la solidaridad es desde abajo y entre todos.


Espiño destacó que “la murga siempre está al borde de la explosión social , sale cuando más necesita la gente encontrarse. En el 84/85 hay una expansión de la democracia y no había tanta murga, eran otros carnavales, las cosas pasaban en otros lugares, pero cuando se va cerrando la situación en el 89/90 comenzaron las murgas a reagruparse, lo mismo que en 2001”.


El otro momento fue el 94/95 “con el efecto Tequila, cuando hay retracción y el dinero empieza a escasear, ahí empieza a expandirse la murga, y la murga viene a decir las cosas que pasan”, precisó.


Al mismo tiempo, el ‘Gallego’ definió aspectos de las agrupaciones de carnaval que fueron tallando su dinámica y formato actual al asegurar que “la murga está en movimiento todo el tiempo y sigue en un proceso de expansión que comenzó en los 90”.



La murga no se estancó gracias a la incorporación de las mujeres, fue la cuestión fundamental que permitió su expansión, si bien hay otras variables. Antes era cosa de varones; se dormían de un año al otro, y se ensayaba poco tiempo antes”, dijo y añadió que en el 95 aproximadamente “es cuando se empieza a salir todo el año y a realizar espectáculos teatrales que implica una mayor preparación y un crecimiento”.


“La murga hoy no tiene peligro de extinción, antes era sostenerla para que no se pierda”, y en ese recorrido “muchas cosas cambiaron, el toque del desfile ahora es más dinámico, hay más gente, más coordinación, con estilos propios; y es central el abordaje temático, el decir de la murga”, precisó Espiño, que es murguero desde los años 70, cuando era pequeño, y ahí creció, atrapado por esa pasión.


Dentro de ese acervo cultural que busca rescatar la memoria con marcas en la ciudad, no puede quedar afuera esa glosa que escribió el ‘Gallego’ en 1999 sobre las calles de su barrio.

“Es como un río Serrano/Que viaja por las Honduras/Arenales de pasión/Te envuelven con sus diabluras/Si vos te encontrás Soler/O andás en la Guatemala/ Ché Godoy dejá esa Cruz/No ves que la pena es mala/Venite con un Gorriti/No traigás mina Cabrera,/Decile a Niceto Vega/Que ponga su corazón/Juan B.Justo a este murgón/Bien bailando por Las Heras/Canning jura y asevera/De penas El Salvador/Si un Córdoba te dirige/Palermo tiñe apiladas/Cuando juega Gurruchaga/Callejea tu esplendor/Se conocen en Paraguay/Costa Rica y Nicaragua/Güemes abre su paraguas/Si llovizna la emoción/Thames vibra por la murga/Nos comenta don Uriarte/Si es de Oro su estandarte/Y alegrar es su misión/Aráoz en Santa Fe/Te sacan de esta malaria/Pa’ qué seguir con Malabia/Disfrute con su canción”.


“Que las murgas se apropien de sus archivos”

En relación con el proyecto Huellas de Carnaval, la antropóloga Alicia Martín, investigadora de la festividad , recordó que en unos paredones del barrio de Saavedra “se habían hecho unos murales con los colores de los Reyes del Movimiento; era muy impactante porque veías esas paredes así intervenidas y te dabas cuenta que estabas entrando en un barrio murguero”.



Remarcó la importancia de este proyecto que busca “transmitir y difundir historias que muchas veces no se conocen”.


Se refirió a los archivos de la Comisión de Carnaval del gobierno de la Ciudad, que se formó en el 2004 y que contiene la información de los carnavales de casi 20 años: “No se dónde están, se dijo que se habían inundado los sótanos en una de las tantas mudanzas, pero dónde están, eso es memoria, y es muy valioso; sería importante que junto con las huellas, las murgas se apropien de sus propios archivos, que eso también se preserve y se conserve”, dijo Martín en diálogo con este portal.


Destacó que armar esta cartografía en la Ciudad “tiene un valor histórico y turístico muy fuerte porque no hay nada más lindo que caer una tarde en una plaza, escuchar un bombo y meterte en un ensayo. Si hubiera un mapa murguero que se pudiera repartir estaría muy bueno”.



Martín señaló que “es tan amplio el expectro expresivo de la murga que todo el mundo tiene un lugar, o cantas o tocas un instrumento de percusión o bailas o te disfrazas, es un fenómeno muy porteño porque cuando vos te acercas a otro tipo de carnaval a veces los canales de expresividad son distintos, no digo ni mejores ni más o menos participativos”.


“Me parece que no está reconocido en la cultura oficial el enorme valor y potencialidad creativa que tienen los carnavales y en este caso los de la ciudad de Buenos Aires. Todo lo que se pueda hacer por guardar, registrar y recordar es muy importante”, enfatizó.


Por su parte, Liliana Lalanne, antropóloga y docente del seminario de Culturas Populares que realiza junto con el cantante y compositor Ariel Prat en la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), precisó a Vertientes del Sur que “lo que hacemos es visibilizar toda lo referido a la murga a través de la historia”.



Situó a la murga y al carnaval como “una construcción que viene siendo invisibilizada en diferentes momentos políticos y hacemos referencia al candombe y al tango para abordar la murga y entenderla como una cuestión de continuidad”.


Dentro de este marco, hizo referencia a la condición de patrimonio cultural de las agrupaciones de carnaval y sostuvo que “esta cuestión del patrimonio, a veces se piensa que tiene que ser aquello cerrado y guardado adentro de un museo, pero una de las cosas que insisto es en pensar el patrimonio desde una mirada actual, en constante dinámica y que pueda entrar en debate con lo que se estableció en otros años”.


“Hablamos -remarcó- de una cuestión dinámica y en construcción permanente y con un diálogo constante con la sociedad, y con la idea acerca de cómo se convoca a la gente para que participe de la festividad que plantea la murga”.


En este sentido, el proyecto de huellas de carnaval suma y busca un mayor acercamiento a través de la difusión y el conocimiento del recorrido y el sentir de las murgas y el carnaval.



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