“Sería muy coherente avanzar con el juzgamiento del genocidio indígena”

El fiscal a cargo de la investigación penal preliminar de oficio para la realización de un juicio de la verdad sobre la masacre de Napalpí (1924), Diego Vigay, aseguró que “el genocidio indígena todavía está invisibilizado en la Argentina” en relación con los delitos de lesa humanidad cometidos por la última dictadura cívico-militar.


“Así como la Argentina es un ejemplo a nivel mundial en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura cívico-militar con casi mil condenados, creo que a la par sería muy coherente por parte de todos los actores avanzar con el genocidio indígena ocurrido hace el doble de años atrás”, dijo Videgay en declaraciones radiales recientes.


El funcionario consideró que gracias a los avances de demandas judiciales como las de La Bomba (1947) y Napalpí, la opinión pública puede comenzar a dimensionar “la importancia y la significación que tiene el genocidio indígena” así como comprender “lo imprescindible que es su juzgamiento”.



La sobreviviente de la Napalpí Rosa Grilo y el historiador Juan Chico en 2018. Foto de Fiscales.gob.ar.


“La reparación económica de las víctimas es muy importante pero para que la reparación sea integral y ante la inexistencia de responsables vivos, es imprescindible la reparación simbólica a través de un juicio de la verdad donde se puedan reproducir los testimonios de los sobrevivientes”, agregó.


Los juicios de la verdad son procesos judiciales de esclarecimiento de lo ocurrido pero sin efectos penales, que surgieron en Argentina durante la vigencia de las denominadas “leyes del perdón” (Punto Final y Obediencia de Vida) que obligaron a los organismos de derechos humanos a buscar estrategias alternativas para enfrentar la impunidad.


El fiscal sueña con “que se puedan reconstruir los motivos económicos, ideológicos, sociales, culturales que motorizaron la masacre de Napalpí”, que la sentencia sea incorporada a los textos educativos, y que el juicio oral y público “pueda ser transmitido en las redes sociales para que todas las comunidades toba y moqoi del interior del Chaco, así como la sociedad chaqueña y argentina, puedan asistir de manera virtual”.


Vigay aseguró que “una sentencia de este tipo”, que ponga luz donde “siempre hubo silencio, trauma y re victimización”, implicaría “hacer un aporte valioso desde la justicia que se sumaría a las sentencias indemnizatorias”.


“A mí que me toca estar en los juicios de lesa humanidad por la última dictadura cívico-militar en la Argentina a los que algunas víctimas llegan habiendo cobrado indemnización económica, me consta cómo ese juicio oral y público y esa sentencia tiene para ellas un sentido reparador. Eso mismo es un derecho para los pueblos indígenas”, agregó.


El fiscal aclaró que “hasta ahora el juicio por la verdad es una propuesta, un requerimiento, un objetivo de la fiscalía hacia el Juzgado Federal de Resistencia” en aras de la cual “hemos llevado estos años la investigación preliminar de oficio” que entre otras cosas implicó “viajar por la provincia para tomar testimonio a sobrevivientes”.


“Y la verdad que se ha generado mucha expectativa que la justicia vaya a poner el oído a lo que tenían por decir los sobrevivientes. Todas estas audiencias han tenido mucha repercusión en las comunidades y en última declaración que tomamos hubo entre 40 y 50 personas del pueblo moqoi en un paraje rural del monte chaqueño”, dijo.


“La verdad que fue un momento muy especial por la religiosidad por la cual escuchaban atentamente el testimonio de esa abuela, desde muchachos muy jóvenes hasta ancianos”, agregó.


Además, el fiscal convocó al Equipo Argentino de Antropología Forense que en 2018 y 2019 ya estuvo trabajando en el lugar en la búsqueda de las fosas comunes y los restos óseos de las víctimas de la masacre (ver recuadro).


Para Videgay, la condena del Estado en un juicio de la verdad sobre la masacre de Napalpí “puede ser un granito de arena para reconstruir la memoria histórica” pero también para “el empoderamiento de las víctimas del genocidio indígena” y para que “no vuelvan a ocurrir nunca más en la historia argentina”.